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Taller para electos sobre cómo hacer encargos de gestión eficaces en los gobiernos locales

Los nuevos equipos de gobierno se enfrentan al reto de  cómo relacionarse con los niveles directivos y técnicos  de las organizaciones de un...

miércoles, 4 de abril de 2012

El pasado día 12 de septiembre se constituyó el Comité de Excelencia para la Dirección Pública Profesional de IFQA

Hoy nadie se extraña al escuchar que nuestro sistema institucional se enfrenta al reto de acometer una reforma de calado. Tras la fuerte descentralización impulsada en las últimas décadas, la incorporación de las tecnologías de la información y las comunicaciones, la intensa globalización en el marco europeo y el impacto de la crisis económica de nuestros días, muchos señalan que ahora se trata de avanzar hacia la apertura, la gerenciación y la gobernanza.
Desde el punto de vista de la Fundación para los Compromisos de Calidad, el éxito de ese tránsito, pasa en buena parte por un cambio en la definición y la estructura del liderazgo público y más concretamente en el nivel de la dirección pública. Contribuir a la profundización del debate y la aceleración de los cambios en ese nivel, uno de los considerados clave en los gobiernos y las Administraciones Públicas, es la tarea que nos hemos propuesto para los próximos meses.
Y ello porque entendemos que ese nivel es decisivo para garantizar la calidad de los servicios que se prestan y de las políticas que se diseñan y desarrollan, especialmente en unos momentos en los que es muy evidente la necesidad de fortalecer los principios de eficacia y eficiencia. Creemos que la sociedad civil ha de participar en la reflexión y en la construcción de espacios e instrumentos que permitan consolidar avances significativos en este terreno a medio plazo.
La Fundación para los Compromisos de Calidad se manifiesta a favor de promover la idea de la Excelencia en el sistema de formación, selección, desempeño y retribución del nivel directivo de las organizaciones públicas, hacia el desarrollo de la dirección pública profesional y por ello constituye un Comité para la Excelencia en la Dirección Pública integrado por miembros relevantes de los diferentes estratos de las instituciones públicas españolas. Su dedicación a este proyecto, como el de cualquiera de las personas que habitualmente colaboran con esta fundación, es de carácter voluntario y no retribuido.
Todos los integrantes actuales pertenecen a cuerpos de titulados superiores o, son o han sido, directivos de una larguísima experiencia, o expertos en dirección pública. La gran mayoría son funcionarios. Pertenecen a siete territorios distintos: Madrid, País Vasco, La Rioja, Cataluña, Comunidad Valenciana, Galicia e Islas Baleares. Están representados todos los niveles de gobierno: estatal, autonómico, provincial y local. La gran mayoría están vinculados al mundo de la gestión – Calidad, etc – o al de las TICs. Algunos no están ahora en la función pública. Y todos comparten este posicionamiento inicial, que ahora se está desarrollando y ampliando.

martes, 3 de abril de 2012

Redactado el manifiesto de Ideas Fuerza

El Comité de excelencia de la dirección pública profesional, en aras de impulsar acciones para que las instituciones de los diferentes niveles territoriales se decidan a desarrollar el Estatuto Básico del Empleado Público en lo relativo a implementar la figura de la Dirección Pública Profesional, redactó y realizó un debate público que culminó con la publicación el pasado 18 de diciembre de “Ideas Fuerza del Comité de Excelencia de la Dirección Pública”. Este documento pretende ser un manifiesto a favor de la excelencia en ese nivel clave de las Administraciones Públicas y cuyo texto íntegro está disponible en este enlace: https://sites.google.com/site/direccionpublicaprofesional/ En el momento de la publicación se comenzó un proceso de búsqueda de apoyos, mediante la adhesión de al menos 100, directivos - ex directivos y pre-directivos incluidos - para posteriormente hacerlas llegar al mas alto nivel de decisión de las instituciones. Se espera que los apoyos sean lo mas plural posible desde el punto de vista territorial, institucional, etc. Por eso te pido que leas el documento y si suscribes su contenido y además quieres sumarte al proceso para lograr la institucionalización de la Dirección Pública Profesional envíes un correo electrónico a fundacioncompromisoscalidad@gmail.com indicando tu puesto y el tipo de administración al que perteneces.

Porqué la acreditación de directivos públicos

La acreditación de directivos públicos es uno de los mecanismos que garantizarán que se pongan a la cabeza de las administraciones públicas a personas capaces (porque han hecho harán o por que tienen harán) y que lideren el cambio y los retos actuales y futuros. Esta acreditación es uno de los elementos clave del desarrollo de la Dirección Pública Profesional.

Articulo completo:

Desde hace unos meses se ha intensificado el debate en torno a la profesionalización de la administración pública, sesgado por mensajes de ajuste y control del gasto público que se lanzan desde toda la opinión pública.

Si bien existe un consenso más o menos general sobre este particular: “la necesidad de ajustes” hay también un disenso generalizado sobre “como llevarlo a cabo”. Es en este punto donde cobra importancia la profesionalización de un cierto sector de la administración: los Directivos Públicos. Si entendemos que las soluciones no son sencillas (si lo fueran ya nos las habrían contado y sin duda estarían siendo aplicadas), necesitamos especialistas en la cosa pública, que son los que, una vez que los políticos responsables definan los objetivos, pongan negro sobre blanco cómo lograr los objetivos.

En el sector privado, cuando el propietario de una empresa tiene un problema de contabilidad llama a un contable, cuando un ciudadano quiere construir una casa llama a un arquitecto, sin embargo cuando se trata de gestionar los recursos públicos no parece haber nadie bueno. Atribuimos a los gestores públicos ya sean políticos o funcionarios una suerte de incompetencia genética a la que nos resignamos. Estamos demasiado acostumbrados a escuchar muchas noticias malas sobre este aspecto.

Pues me gustaría informar que la norma es justo lo contrario, la mayor parte de los gestores públicos son honestos y profesionales. Si no fuese así quedaría muy poco de este país, porque ya se lo habrían llevado calentito. Sin embargo tenemos hospitales, carreteras y servicios públicos de una calidad equiparable a los países más avanzados del mundo. Por supuesto que hay malos gestores y la justicia y las urnas (si no nos resignamos a etiquetar a todos igual) se encargarán de ellos para que no sigan gestionando.

Pues bien, en gestión pública también hay personas que tienen las competencias necesarias para “ajustar” la administración a la nueva realidad y a la vez garantizar que la administración continúe sirviendo al interés general. Evitando ajustes traumáticos, lineales y por ello injustos que afectan por igual a los buenos gestores y a los malos.

Me dirán ustedes ¿Dónde están? Pues entre nosotros, dentro o fuera de la administración, tienen que ser identificados para aprovechar todo su talento. Hay que separar la paja del grano, por lo necesitamos un sistema que acredite aquellos profesionales que tengan las habilidades, conocimientos y competencias para liderar a la administración pública en los retos actuales y futuros. Esto no es algo nuevo, todos los países más avanzados del mundo cuentan con un cuerpo de administradores profesionales que sirven a la ciudadanía de acuerdo con sus respectivas constituciones.

La acreditación para el ejercicio no es un instrumento nuevo en España, numerosas profesiones cuentan con ellos (calidad, industria, etc…) la acreditación de los Directivos Públicos se debe realizar en base a unos criterios objetivos como es la formación directiva y de gestión (para la que contamos con un buen número de escuelas de negocios y de administración pública de primer nivel) y unos criterios basados en la experiencia demostrada de la persona en tareas de gestión.

La acreditación tiene que ser homologable en todo el territorio español para sea cual sea la administración que lo utilice, la acreditación obtenida por las personas sea válida, aunque no garantizará en ningún caso el acceso a ningún puesto

Es necesario mientras este proceso tiene lugar que se realice un esfuerzo de comunicación para explicar en que consiste, he ahí el objetivo básico de este post.

sábado, 24 de marzo de 2012

La Transparencia, elemento clave en la Calidad y en la evaluación

El aumento de los mecanismos que permiten incrementar la cantidad de información pública relevante al alcance de la ciudadanía es directamente proporcional al grado de responsabilidad en la gestión tanto por parte del nivel político como de la dirección pública. Así se ha comprobado en los países que disfrutan de esos instrumentos desde hace tiempo. Y ese grado de responsabilidad contribuye decisivamente a mejorar el sistema de toma de decisiones sobre datos y hechos, y a incentivar el ciclo de la evaluación de las intervenciones públicas y de la rendición de cuentas.

Por ello podemos estar de enhorabuena por la iniciativa del gobierno de España - independientemente de su contenido, que aun no he estudiado - proponiendo al Congreso de los Diputados un texto en torno a la Transparencia que al menos favorecerá el debate sobre las estrategias de "gobierno abierto", entre otras.

Además la satisfacción es doble en estas fechas para los partidarios de la Transparencia por la coincidencia del lanzamiento de una singular página web por parte de dos ongs mediante la cual la ciudadanía puede efectuar demandas de información a los gobiernos: http://www.tuderechoasaber.es/es

Fernando Monar